Fuchsia vulcanica es una especie silvestre absolutamente extraordinaria, muy distinta de las fucsias clásicas de cultivo que tenemos en nuestros balcones. Destaca por su porte elegante, erguido y delicado, así como por sus hojas pequeñas, de color verde oscuro, que crean un contraste precioso con su abundante floración. Sus flores son un auténtico espectáculo: lucen sépalos esbeltos, de color rojo vivo a púrpura, y pétalos cortos, contrastantes, con fascinantes toques anaranjados. Aprecio especialmente esta especie, porque con su elegancia indómita y natural lleva enseguida un rincón silvestre al jardín o al balcón, y además convence por su floración prolongada y generosa.
Contenido: 10 semillas de cada variedad
La siembra de un vistazo:
| Característica |
Nota |
| Siembra anticipada (en casa) |
De febrero a abril |
| Profundidad de siembra |
¡Semillas que necesitan luz para germinar! Cúbrelas con una capa muy fina de sustrato fino y presiónalas suavemente |
| Temperatura de germinación |
De 20 a 24 grados Celsius |
| Tiempo de germinación |
De 14 a 28 días (la paciencia y la humedad constante son importantes) |
| Trasplante al exterior |
Después de los Santos del Hielo, a mediados de mayo |
Forma de crecimiento, ubicación y cuidados:
La fucsia volcánica crece en forma de arbusto y, con buenos cuidados, puede alcanzar una altura considerable de hasta 1,5 metros. A diferencia de muchos híbridos modernos, tolera algo más de sol, aunque prefiere un lugar con semisombra, resguardado y bien ventilado; conviene evitar el sol directo del mediodía en pleno verano. El sustrato debe ser rico en humus, nutritivo y, al mismo tiempo, tener muy buen drenaje. Me gusta mezclar un poco de perlita o piedra pómez fina con la tierra para evitar de forma fiable el encharcamiento, que las fucsias detestan profundamente. Durante el periodo de crecimiento principal en verano, necesita un aporte constante y abundante de agua. La tierra debe mantenerse ligeramente húmeda de forma constante, pero nunca empapada. Un fertilizante líquido orgánico cada dos semanas favorece de manera óptima una floración abundante.
Invernada:
Como la mayoría de las fucsias silvestres de Sudamérica, Fuchsia vulcanica tampoco resiste las heladas en nuestra zona. Sin embargo, se puede cultivar perfectamente como planta perenne. Antes de la primera helada, se recorta la planta aproximadamente un tercio y se lleva al interior, a un lugar luminoso y fresco, a una temperatura de entre 5 y 10 grados Celsius. Durante los meses de invierno se reduce mucho el riego, pero el cepellón nunca debe secarse por completo. En primavera vuelve a brotar con vigor.
Origen y nombre:
Botánicamente, Fuchsia vulcanica pertenece a la familia de las onagráceas (Onagraceae). Su nombre específico, «vulcanica», debe tomarse literalmente y hace referencia directa a su espectacular lugar de origen: la planta es originaria de las regiones montañosas y volcánicas más frescas y neblinosas de los Andes sudamericanos, en particular de Colombia y Ecuador. Allí crece silvestre en las laderas húmedas de los volcanes, lo que no solo da origen a su fascinante nombre, sino que también explica su preferencia por una humedad constante del suelo y lugares de cultivo con semisombra y buena circulación de aire.