Jengibre mariposa/ Jengibre blanco (Hedychium coronarium) - La flor nacional de Cuba
¡Destierra de tu mente las aburridas plantas en maceta! Si existe una planta capaz de transformar tu terraza o jardín de invierno en un exótico oasis de bienestar, esa es el jengibre blanco (botánicamente Hedychium coronarium). Esta impresionante planta combina un aspecto tropical espectacular con una fragancia floral tan increíblemente embriagadora, con notas de jazmín, vainilla y un toque de jengibre fresco, que ya no querrás pasar las cálidas noches de verano en ningún otro lugar.
Contenido del envío: Trozos de rizoma de distintos tamaños.
Origen y diversidad: una maravilla aromática con muchos nombres
Esta planta exótica procede originalmente de las regiones montañosas de India, Nepal y el Sudeste Asiático. Sin embargo, su belleza y su aroma incomparable han conquistado literalmente todo el mundo, por lo que hoy el jengibre blanco es conocido por muchos nombres sonoros:
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Jengibre mariposa / lirio mariposa: Las flores de un blanco puro parecen realmente innumerables delicadas mariposas posadas en el extremo de los tallos de un verde exuberante.
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Mariposa: En Cuba esta planta es tan venerada que, con este nombre (mariposa en español), incluso fue elegida como flor nacional.
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Lirio de jengibre blanco: Un nombre muy utilizado en jardinería, que alude a sus elegantes flores parecidas a los lirios.
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En Hawái, por su parte, sus flores de intenso aroma son las favoritas absolutas para las famosas guirnaldas de flores (leis).
Crecimiento, cuidados y conservación durante el invierno
El jengibre blanco crece a partir de un rizoma vigoroso (un tubérculo de raíz) y produce tallos erguidos, parecidos a los del carrizo, con hojas grandes y elegantes que recuerdan un poco a la canna o al clásico jengibre culinario.
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Altura y ubicación: En una maceta grande o en un parterre cálido de verano, esta planta alcanza rápidamente una impresionante altura de 1,5 a 2 metros. Le encantan el calor, la humedad ambiental elevada y un lugar soleado o parcialmente sombreado y protegido del viento.
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Cuidados: Como auténtico hijo de los trópicos, ¡tiene mucha hambre y sed! Mantén la tierra siempre bien húmeda durante los meses de verano (incluso tolera los «pies mojados» junto al borde de un estanque) y abónalo con regularidad para que el jengibre blanco reúna suficiente energía para sus gigantescas inflorescencias, que suelen abrirse a partir de finales del verano.
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Conservación durante el invierno: En nuestras latitudes, la planta no es resistente al invierno. Pero no te preocupes, pasar el invierno es muy sencillo: en cuanto el follaje se marchite a finales de otoño o amenace la primera helada, corta los tallos a ras de suelo. Después puedes conservar los rizomas durante el invierno junto con la maceta en un lugar fresco y protegido de las heladas (aprox. 10 °C), o desenterrar los rizomas y almacenarlos, como los tubérculos de dalia, en un lugar oscuro y seco hasta la primavera siguiente.
A la cocina: esto puedes hacer con tu cosecha:
Aunque aquí el jengibre blanco se conoce casi exclusivamente como planta ornamental y aromática, ¡en su tierra natal asiática guarda algunos secretos culinarios! A diferencia del jengibre utilizado como especia, aquí el protagonismo no lo tiene la raíz picante, sino las flores y las hojas:
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Aroma comestible: ¡Las flores blancas de mariposa son comestibles! Puedes utilizarlas como una decoración espectacular y de sabor dulce para postres o tartas de verano.
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La bolsa de cocina más natural del mundo: Las hojas grandes y resistentes se utilizan tradicionalmente en el Sudeste Asiático para envolver pescado, carne o arroz glutinoso y cocinarlos suavemente al vapor. La hoja aporta a los alimentos un maravilloso aroma suave, terroso y especiado.
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Té relajante de flores: Unas cuantas flores frescas, cubiertas con agua caliente, producen un té floral maravillosamente suave que tradicionalmente se bebe para relajarse por la noche.
¡Convierte tu terraza en un jardín tropical aromático! Con el jengibre blanco llevarás a casa una rareza fácil de cuidar y de crecimiento vigoroso que, con su elegante apariencia y su impresionante fragancia floral, atraerá todas las miradas (¡y narices!).