{"product_id":"weisse-maulbeere-morus-alba-naschobst-baum","title":"Moral blanca (Morus alba) - Árbol histórico para la cría de gusanos de seda y fruta resistente al calor","description":"\u003cdiv class=\"markdown markdown-main-panel stronger enable-updated-hr-color\" id=\"model-response-message-contentr_21fb6fe55a9fba50\" aria-live=\"polite\" aria-busy=\"false\" dir=\"ltr\"\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"4\"\u003eQuien cultiva frutas para picar en el jardín suele enfrentarse, durante veranos cada vez más calurosos y secos, a bayas marchitas o arbustos sedientos que necesitan riego constante. Si buscas una alternativa absolutamente resistente al calor y fácil de cuidar que, además, produzca kilos de frutos dulces como el azúcar, no puedes pasar por alto la morera blanca (\u003ci data-path-to-node=\"4\" data-index-in-node=\"323\"\u003eMorus alba\u003c\/i\u003e). Es una auténtica triunfadora del clima, crece sin complicaciones y te proporciona tu propio superalimento fresco directamente en el jardín.\u003c\/p\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"5\"\u003e\u003cb data-path-to-node=\"3\" data-index-in-node=\"0\"\u003eContenido del envío:\u003c\/b\u003e Cada planta en una maceta de 3 litros (30-40 cm) o en una maceta de 9 cm (aprox. 15-20 cm)\u003c\/p\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"6\"\u003e\u003cb data-path-to-node=\"6\" data-index-in-node=\"0\"\u003eOrigen y el alimento favorito del gusano de seda:\u003c\/b\u003e Originaria de Asia (especialmente de China), la morera blanca es una planta con una auténtica historia mundial. Ya se cultivaba hace más de 4.500 años, por una única razón increíblemente valiosa: sus hojas son la fuente de alimento absoluta y exclusiva de las orugas del gusano de seda (\u003ci data-path-to-node=\"6\" data-index-in-node=\"363\"\u003eBombyx mori\u003c\/i\u003e). Estos insectos extremadamente selectivos no comen literalmente nada más. Por tanto, sin la morera blanca sencillamente no existiría la seda en el mundo. Así que no llevas a tu jardín una especie exótica delicada, sino un antiguo y probado legado de planta útil que prospera magníficamente en nuestras latitudes y es totalmente resistente al invierno.\u003c\/p\u003e\n\u003ch3 data-path-to-node=\"7\"\u003eSecretos imperiales y récords botánicos\u003c\/h3\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"8\"\u003eEste árbol ha vivido más que muchos libros de historia y está lleno de curiosidades:\u003c\/p\u003e\n\u003cul data-path-to-node=\"9\"\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"9,0,0\"\u003e\u003cb data-path-to-node=\"9,0,0\" data-index-in-node=\"0\"\u003eEl primer caso de espionaje industrial:\u003c\/b\u003e Durante milenios, el emperador chino protegió el secreto de la fabricación de la seda -y, con él, también las plantas y las orugas- bajo amenaza de pena de muerte. Al parecer, no fue hasta el siglo VI cuando dos monjes astutos lograron introducir de contrabando en Constantinopla huevos del gusano de seda y semillas de morera dentro de bastones de bambú huecos. ¡Así se rompió el monopolio!\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"9,1,0\"\u003e\u003cb data-path-to-node=\"9,1,0\" data-index-in-node=\"0\"\u003eSueños prusianos de seda:\u003c\/b\u003e En Europa, los reyes también estaban fascinados por este árbol. En el siglo XVIII, Federico el Grande hizo plantar masivamente moreras blancas a lo largo de las carreteras y en los cementerios de Prusia (incluso en Berlín y Potsdam) para construir una industria de la seda propia e independiente. Todavía hoy se pueden encontrar en algunos parques antiguos los restos nudosos de este ambicioso proyecto real.\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"9,2,0\"\u003e\u003cb data-path-to-node=\"9,2,0\" data-index-in-node=\"0\"\u003eUn récord mundial fulminante:\u003c\/b\u003e La morera blanca no solo es fascinante desde el punto de vista histórico, sino que también ostenta un récord físico oficial en el reino vegetal. Cuando florece, sus estambres se relajan de forma explosiva en menos de 25 microsegundos y lanzan el polen al aire a unos \u003cb data-path-to-node=\"9,2,0\" data-index-in-node=\"289\"\u003e610 km\/h\u003c\/b\u003e. Es casi la mitad de la velocidad del sonido y se considera el movimiento conocido más rápido de toda la botánica.\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003ch3 data-path-to-node=\"10\"\u003ePionera climática en lugar de preocupación por el riego\u003c\/h3\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"11\"\u003e¡Deja la regadera tranquila por una vez! Mientras otros frutales enseguida dejan caer las hojas con el calor y los periodos prolongados de sequía, la morera es cuando realmente acelera. Desarrolla raíces profundas, no es nada exigente con el suelo y adora el sol intenso. Al mismo tiempo, soporta sin esfuerzo las heladas invernales europeas. Un auténtico talento natural que te dará alegrías durante años sin exigir cuidados constantes.\u003c\/p\u003e\n\u003ch3 data-path-to-node=\"8\"\u003eUn árbol, muchos rostros: la curiosa forma de sus hojas\u003c\/h3\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"9\"\u003eOtra característica fascinante de la morera blanca es su follaje. Quien observe las hojas con más atención quizá piense que está viendo ramas de plantas diferentes. La morera presenta la llamada heterofilia (diversidad foliar). Esto significa que en un mismo árbol -a menudo incluso directamente unas junto a otras en la misma rama- crecen hojas de formas completamente distintas. Algunas son sencillamente ovaladas o acorazonadas, con el borde ligeramente dentado; otras, en cambio, están profundamente recortadas y casi lobuladas, como las de una higuera. Este follaje de color verde claro y luminoso, totalmente impredecible, convierte a la planta en un auténtico atractivo visual del jardín incluso sin frutos.\u003c\/p\u003e\n\u003ch3 data-path-to-node=\"12\"\u003eBayas dulces como la miel en lugar de una mueca ácida\u003c\/h3\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"13\"\u003eVisualmente, los frutos recuerdan a moras alargadas, cuyo color varía entre \u003cb data-path-to-node=\"3,0,0\" data-index-in-node=\"67\"\u003eblanco, crema, rosa, rojo o incluso violeta oscuro hasta casi negro\u003c\/b\u003e (de unos 2 a 3 centímetros de largo). Sin embargo, ¡el sabor pertenece a otro mundo! A las moras blancas les falta casi por completo la acidez típica de la fruta. Al morderlas, te espera un dulzor suave, puro y casi parecido a la miel. Como los frutos completamente maduros se vuelven muy blandos en pleno verano y caen fácilmente del árbol, para cosecharlos a menudo basta con colocar un paño limpio bajo el arbusto y sacudir ligeramente las ramas.\u003c\/p\u003e\n\u003ch3 data-path-to-node=\"14\"\u003eUn árbol según tus reglas\u003c\/h3\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"15\"\u003eSin podar, la morera blanca puede convertirse en un árbol majestuoso de 8 a 10 metros. Pero no te preocupes si tienes menos espacio. Esta planta tolera extraordinariamente bien la poda. Puedes recortarla con fuerza en primavera sin ningún problema y mantenerla como arbusto compacto, como frutal en espaldera decorativo junto a una pared cálida o incluso en una maceta grande (a partir de 40 litros) en la terraza. Perdona cualquier poda y vuelve a brotar con voluntad.\u003c\/p\u003e\n\u003ch3 data-path-to-node=\"16\"\u003eA la cocina: esto puedes preparar con tu cosecha:\u003c\/h3\u003e\n\u003cul data-path-to-node=\"17\"\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"17,0,0\"\u003e\u003cb data-path-to-node=\"17,0,0\" data-index-in-node=\"0\"\u003eEl superalimento puro:\u003c\/b\u003e Recién cogidas del árbol, son un tentempié muy dulce, repleto de vitamina C, hierro y antioxidantes. ¡Perfectas para calmar el hambre mientras estás en el jardín!\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"17,1,0\"\u003e\u003cb data-path-to-node=\"17,1,0\" data-index-in-node=\"0\"\u003eMejora tu muesli:\u003c\/b\u003e Mezcladas frescas con las gachas de avena, el yogur o un smoothie bowl, son el endulzante natural perfecto para la mañana.\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"17,2,0\"\u003e\u003cb data-path-to-node=\"17,2,0\" data-index-in-node=\"0\"\u003eTu reserva para el invierno:\u003c\/b\u003e Las moras blancas se pueden secar magníficamente en un deshidratador o en el horno a baja temperatura. Después quedan ligeramente crujientes, con un delicado toque de toffee. En las tiendas ecológicas se paga una fortuna por las moras blancas secas; aquí las tienes gratis.\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"17,3,0\"\u003e\u003cb data-path-to-node=\"17,3,0\" data-index-in-node=\"0\"\u003eDulces confituras:\u003c\/b\u003e Como no aportan acidez por sí mismas, combinan de maravilla con frutas ácidas (como frambuesas, ruibarbo o grosellas) para preparar mermeladas fantásticas y equilibradas.\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003chr data-path-to-node=\"18\"\u003e\n\u003ch3 data-path-to-node=\"19\"\u003eConsejo de receta: energy balls exprés de superalimentos con moras blancas frescas\u003c\/h3\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"20\"\u003eComo la morera aporta de forma natural un dulzor intenso parecido a la miel, es la base perfecta para preparar tentempiés saludables sin azúcar añadido. Estas pequeñas bolitas energéticas están listas en 5 minutos y son el tentempié perfecto entre horas o antes de hacer deporte.\u003c\/p\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"21\"\u003e\u003cb data-path-to-node=\"21\" data-index-in-node=\"0\"\u003eIngredientes (para aprox. 12-15 bolitas):\u003c\/b\u003e\u003c\/p\u003e\n\u003cul data-path-to-node=\"22\"\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"22,0,0\"\u003e1 taza grande de moras blancas frescas (como alternativa, secas; en ese caso, dejarlas en remojo previamente durante 10 min. en agua templada)\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"22,1,0\"\u003e1 taza de almendras o nueces\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"22,2,0\"\u003e1\/2 taza de copos de avena finos\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"22,3,0\"\u003e2 cucharadas de cacao en polvo (sin azúcar)\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"22,4,0\"\u003e1 cucharada de aceite de coco (ligeramente calentado, líquido)\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"22,5,0\"\u003eUna pizca pequeña de sal marina\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"22,6,0\"\u003eCoco rallado o pistachos picados para rebozar\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"23\"\u003e\u003cb data-path-to-node=\"23\" data-index-in-node=\"0\"\u003ePreparación:\u003c\/b\u003e\u003c\/p\u003e\n\u003col start=\"1\" data-path-to-node=\"24\"\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"24,0,0\"\u003e\u003cb data-path-to-node=\"24,0,0\" data-index-in-node=\"0\"\u003eTriturar:\u003c\/b\u003e Introduce las almendras o nueces en una batidora (procesador de alimentos) y tritúralas brevemente hasta que queden picadas gruesas.\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"24,1,0\"\u003e\u003cb data-path-to-node=\"24,1,0\" data-index-in-node=\"0\"\u003eMezclar:\u003c\/b\u003e Añade las moras, lavadas (o escurridas), los copos de avena, el cacao en polvo, el aceite de coco líquido y la pizca de sal.\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"24,2,0\"\u003e\u003cb data-path-to-node=\"24,2,0\" data-index-in-node=\"0\"\u003eHacer puré:\u003c\/b\u003e Tritura todo hasta obtener una masa pegajosa y moldeable. Si la masa está demasiado seca, añade un pequeño chorrito de agua (o del líquido de remojo). Si está demasiado húmeda, incorpora unos copos de avena más.\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"24,3,0\"\u003e\u003cb data-path-to-node=\"24,3,0\" data-index-in-node=\"0\"\u003eFormar:\u003c\/b\u003e Con las manos ligeramente humedecidas, forma bolitas del tamaño de un bocado con la masa.\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"24,4,0\"\u003e\u003cb data-path-to-node=\"24,4,0\" data-index-in-node=\"0\"\u003eEl acabado:\u003c\/b\u003e Reboza las bolitas terminadas en coco rallado o pistachos picados hasta que queden completamente cubiertas.\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"24,5,0\"\u003e\u003cb data-path-to-node=\"24,5,0\" data-index-in-node=\"0\"\u003eEnfriar:\u003c\/b\u003e Déjalas en el frigorífico durante al menos 30 minutos para que se endurezcan bien. En el frigorífico se conservan sin problemas hasta una semana.\u003c\/p\u003e\n\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ol\u003e\n\u003chr data-path-to-node=\"25\"\u003e\n\u003cp data-path-to-node=\"26\"\u003eDespídete de los frutales delicados que se debilitan con cada periodo de sequía. Con la morera blanca (\u003ci data-path-to-node=\"26\" data-index-in-node=\"117\"\u003eMorus alba\u003c\/i\u003e) eliges una auténtica triunfadora del clima, absolutamente resistente, que se adapta a tu espacio y te recompensa en verano con bayas dulces como la miel para picar.\u003c\/p\u003e\n\u003c\/div\u003e","brand":"Pflanzenwelten Andre Heinek","offers":[{"title":"9cm","offer_id":55721954673025,"sku":null,"price":4.5,"currency_code":"EUR","in_stock":true},{"title":"3 litros","offer_id":55721954705793,"sku":null,"price":11.5,"currency_code":"EUR","in_stock":true}],"thumbnail_url":"\/\/cdn.shopify.com\/s\/files\/1\/0931\/6332\/3777\/files\/Image_gxvsg5gxvsg5gxvs.png?v=1777059611","url":"https:\/\/pflanzenwelten-heinek.de\/es\/products\/weisse-maulbeere-morus-alba-naschobst-baum","provider":"Pflanzenwelten Andre Heinek ","version":"1.0","type":"link"}